domingo, 29 de diciembre de 2013

Verónica Larrieu: “Si me enamoro me volvería a casar”

Cuando se habla de modelaje y de reinados de belleza en Santa Cruz y en Bolivia, necesariamente hay que referirse a ella. Es que se trata de una de las figuras más importantes de las pasarelas nacionales, una mujer que hizo historia en este campo. Verónica María Larrieu Velasco, una hermosa rubia, que con sus ‘curvas’ y personalidad se ganó la admiración del público masculino y femenino que reconoce su belleza.
Tiene 39 años, es madre de tres niños: Arturito Medeiros (8), Shakid y Naia Majluf (uno y medio), y después de varias ‘tormentas’ en su vida ahora sí dice que es feliz y que el sol brilla en su horizonte.

Sobre la televisión, en la que trabajó hasta mediados de este mes, comentó que por el momento no tiene planes de otro programa, pero que le encantaría regresar.

Con Carla Morón, su ‘hermana del alma’, como ella la menciona, formaron el dueto insuperable del modelaje boliviano. Nadie alcanzó tantos éxitos, ni popularidad como ellas. Sus participaciones en el show de Las Magníficas, de las que son ‘fundadoras’, son memorables y jamás repetidas.

Y como todo en la vida suele tener dos lados, la otra cara de la fama de Verónica han sido los rumores, los chismes, que le hicieron mucho daño, pues se tejieron cosas falsas de su vida, afirma.

Cuando hace un repaso de sus vivencias, subraya que tiene cinco ángeles. Los dos primeros son su madre, ‘Chachi’ Velasco, y su única hermana, Elizabeth Larrieu, que la han cuidado siempre; y actualmente atesora tres angelitos, que con ellos su vida tiene más sentido: sus tres hijos.

Con el ‘corazón en la mano’, cuenta que ha bebido de las mieles del éxito, que ha saboreado la felicidad, pero también ha llorado de tristeza, ha sido víctima de la injusticia y de los chismes, pero jamás se dio por vencida, se levantó y siguió caminando para encontrar la felicidad, que dice haberla hallado al lado de sus hijos.

¿Te arrepentís de algo en tu vida?
Sí, de algunas cosas, pero lo hecho hecho está y no se puede volver atrás. Sin querer me convertí en una persona pública, sin ser ingrata con el cariño que recibo de la gente, algunas veces me gustaría que en la calle no me reconozcan. Por ser famosa he sufrido mucho.

¿De qué te sirvió ser reina de belleza?
De mucho. Aprendí a ser independiente, autosuficiente y responsable, además que viajé y conocí mucha gente, me acercó al pueblo, y de ello se obtienen buenas lecciones.

¿Modelo o miss?
Las dos. Son situaciones diferentes, cuando uno es miss es representante de su pueblo, de su país, viaja y uno se acerca a la gente; una modelo es una imagen comercial, se gana dinero, es un trabajo. Siendo miss y modelo disfruté mucho, me fue muy bien, cada situación fue hermosa en su momento.

¿Por qué Bolivia no clasifica en el Miss Universo?
Porque a Donald Trump no le interesamos, a la Organización Miss Universo no le importamos. El nombre del país pesa mucho, y el nuestro representa muy poco para ellos. Promociones Gloria ha mandado y preparado a chicas bellísimas y no ha pasado nada, eso es una prueba de que no les interesamos. Lamentablemente Bolivia no pesa a escala internacional.

¿Qué sentís cuando asistís a desfiles de modelos y vos no sos la figura?
Raramente asisto a eventos de moda o de belleza, a no ser que yo esté trabajando en ello, como maestra de ceremonias o imagen publicitaria de algún producto o servicio; prefiero quedarme en mi casa y disfrutar de la tranquilidad de mi hogar.

¿Te cuesta mantener tu figura, hacés dieta, vas al gimnasio?
Cuando fui miss y modelo hacía dieta e iba al gimnasio. Ahora no, tengo una buena alimentación, pero no me privo de nada y no hago ejercicios. Ahora mi figura es fruto de la naturaleza.

¿Recurrirás al bótox o a la cirugía estética para borrar las huellas del tiempo?
No estoy en contra de las cirugías plásticas, yo en su momento me hice un par de ellas, pero no he usado bótox ni lo haré. Creo que se debe envejecer con dignidad, las arruguitas de la cara representan la vida y no se puede ocultar el paso del tiempo. Yo no puedo pretender lucir como una chica de 20 años, si tengo 39. Hay que ubicarse en el tiempo. Conozco a varias mujeres bellas que se han puesto bótox en el rostro y se ven mal. Sin embargo, hay señoras mayores que lucen hermosas con sus arruguitas.

¿Cómo te encontrás sentimentalmente?
Tranquila, estable, feliz con mis tres hijos. Para ellos vivo y todos mis esfuerzos son para que todos seamos felices.

¿Te volverías a casar?
Soy devota del amor. Si encuentro alguien que me complemente, que me ame, que quiera a mis tres hijos y que me ayude a crecer como persona, sí, si me enamoro me volvería a casar.

¿Qué significó Arturo Medeiros en tu vida?
Mucho, es un hombre de un corazón de oro, transparente y bueno. Lamentablemente nuestro matrimonio no funcionó. Él me dio la alegría de ser esposa y madre por primera vez. Ahora nos llevamos muy bien, porque él será siempre el padre de mi hijo mayor.

¿El divorcio es un fracaso?
Sí, por donde se lo mire es un fracaso, porque uno se casa con la ilusión de que sea para siempre, y si se acaba quiere decir que se fracasó. Algunas veces es la solución para algo que no funciona.

¿Y Selim Majluf Tovías?
Fue un gran complemento en mi vida, tuvimos una relación fuerte e intensa, marcó mi existencia, nos quisimos mucho, pero terminó. Me dejó dos bendiciones, dos hijos hermosos, él es un buen padre y tenemos una buena relación de amistad y respeto mutuo, ya sanamos nuestras heridas.

¿Estás criando sola a tus hijos?
No, tengo el apoyo de sus padres, comparto con ellos su crianza, siempre trato de hacerlos partícipes de todo. Cuando los chicos van al médico, ellos me acompañan y están pendientes de sus hijos. En los momentos más importantes me acompañan, ellos saben todo sobre sus hijos, si están bien o enfermitos. Creo que la figura paterna es importante para todo niño, y mis tres hijos tienen a sus padres a su lado.

¿Cuáles son tus fortalezas?
Las mismas que tiene una mujer que cree que el mundo es poca cosa para sus hijos. La vida le enseña a uno muchas cosas, a defender a su familia y eso es una fortaleza que se adquiere con el paso del tiempo. Una madre se vuelve fuerte por naturaleza, se es capaz de arrancar un árbol de raíz si es necesario para ver feliz a su ‘retoño’.

¿Sos una mujer fuerte, ‘de armas llevar’?
Soy de carácter complicado, pero soy franca, conmigo las cosas son de frente. A veces en la vida se tiene que ser fuerte y mantenerse en su posición. Soy como el junco, que se dobla, pero no se quiebra.

¿Qué te saca de tus casillas?
La mentira, la ingratitud y la injusticia.

¿La belleza abre las puertas del éxito?
Sí, abre algunas puertas, pero no asegura el éxito, ayuda pero no decide. La apariencia física no lo es todo, hay otros aspectos como la humildad, la sencillez, la inteligencia y la perseverancia que ayudan a conseguir el éxito. Además la belleza se acaba, es efímera, mientras que las cualidades espirituales permanecen para siempre.

Una vez coqueteaste con la política ¿te gustaría participar en ella?
Sí, me gusta la política, es una de las cosas pendientes en mi vida, pero por ahora no porque mis hijos están chicos y me dedico a ellos. Creo que podría ser útil a la sociedad, pues la política es servicio público.

¿Qué te preocupa más de nuestra sociedad?
Me preocupa la atribución que se toma la gente para juzgar a los demás, las mentiras que se tejen sobre mujeres sin conocerlas. A mí me juzgaron, me condenaron y me sacrificaron injustamente. Me preocupa el daño que pueden hacerle a mis hijos con esas mentiras. Yo me vuelvo una leona cuando se trata de defenderlos y no voy a permitir que les hagan daño con esas mentiras. Cuando llegue el momento yo explicaré a mis hijos que fui modelo, y que realicé ciertos trabajos, pero quiero ser yo quien les cuente eso, no otras personas

Protagonista

Verónica Larrieu
Ex reina de belleza
Santa Cruz
Su vida en las pasarelas
Nació en Santa Cruz de la Sierra hace 39 años. Salió bachiller en 1992, del colegio San Agustín. Estudió Arquitectura, pero no concluyó la carrera. Fue reina del Deporte Estudiantil 1991, en 1992 fue soberana de la Primavera y chica Pepsi, en 1993 Azafata EL DEBER, en 1996 reina del Carnaval cruceño, en 1997 miss Santa Cruz y miss Bolivia, y en 1997 integró el grupo de modelos que inició el show de Las Magníficas. Participó en varios concursos internacionales de belleza. En 1995 fue segunda finalista del Maja Internacional, en 1997 en el Reina Sudamericana, en 1998 en el Miss Universo y en 1999 en el reinado Internacional de las Flores.


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